Aristóteles en este libro hace referencia a los que le precedieron señalando que el error de ellos fue omitir a la esencia, esta es la que ser “lo que es”, entonces es anterior a los atributos. Por tanto, debieron estudiarla y seguir con sus atributos, lo que hicieron ellos fue estudiar los atributos.
A partir de la lectura del los parágrafos 512 y 513 de Voluntad de Poder, y teniendo en consideración lo discutido en clases y las lecturas trabajadas durante el Seminario, en especial la Introducción que hace Danilo Cruz Vélez: El puesto de Nietzsche en la historia de la filosofía; podemos decir que, al Nietzsche partir del “yo” -no del “yo” cartesiano, si no más bien de un yo que “quiere”, que “vive” y que le da valor y sentido al mundo. Este yo no es el “ego cogito” si no el sujeto de los apetitos, las pasiones, los instintos, los impulsos.
Uno de las palabras más usada en los discursos políticos en la historia es “pueblo”, combinadas con arengas y justificando cualquier cantidad de atrocidades y gobiernos totalitarios. En este artículo tomaremos una reflexión que hace Cecilio Acosta sobre la noción de pueblo y cómo este es usado para opacar o aislar a una parte de la totalidad, que normalmente le es útil para hacerse con el poder. Es un tema que no pierde vigencia en nuestra actualidad y que parece amenazar con seguir ocurriendo.
El autor evoca al principio de su segundo tratado las conclusiones a las que ha llegado en el primero, a saber: que ningún gobernante es beneficiado de una facultad de autoridad sobre los otros hombres desde su origen, en este caso אדם, es decir, si אדם recibió de D-s tal condición en su naturaleza, este no lo heredó a sus hijos y de ser así pues hoy en día no se puede definir que descendiente pudo haberla adquirido. A esto él le llama: “el dominio personal y la jurisdicción paternal de אדם”[1].