A partir de la lectura del los parágrafos 512 y 513 de Voluntad de Poder, y teniendo en consideración lo discutido en clases y las lecturas trabajadas durante el Seminario, en especial la Introducción que hace Danilo Cruz Vélez: El puesto de Nietzsche en la historia de la filosofía; podemos decir que, al Nietzsche partir del “yo” -no del “yo” cartesiano, si no más bien de un yo que “quiere”, que “vive” y que le da valor y sentido al mundo. Este yo no es el “ego cogito” si no el sujeto de los apetitos, las pasiones, los instintos, los impulsos.
Ponemos a su disposición en nuestra tienda web una compilación de textos digitales de Filosofía Medieval y sobre temas afines que puede ser de utilidad.
Encontramos en el arte antiguo no solamente una expresión humana, sino una reflexión por el mundo que nos rodea, al principio más relacionado al ámbito de la naturaleza y su imitación, pero luego al hombre, su existencia y estructura social. Sus trazos se van “perfeccionando” en la medida en que la sociedad iba adquiriendo una estructura cada vez más complejo. De una u otra forma estas expresiones iban de la mano con la reflexión por la naturaleza y el hombre.
Cuando Nietzsche hace referencia a Dionisio y a Apolo, no debemos pasar por alto algunas características arquetípicas o de sus respectivas personalidades. Los dioses griegos no son una simple explicación a fenómenos naturales, sino que además llevan consigo una proyección de lo humano, las sociedades occidentales tienen mucho del olimpo y nuestra propia vida tiene mucho de la Odisea.