El Rabí Moshé ben Maimónides nace en Córdoba en 1135 y muere en El Cairo 69 años después, en 1204. Un alma judía con bastante de hispano, eso lo podemos ver en sus escritos, además Rambam (por sus siglas: Rabí Moshé ben Maimón) no abandonó junto a su familia las tierras de la península ibérica o Sefarad, como muchas familias judías hicieron, en la invasión de los almohades[1] en 1148, que destruyeron las florecientes sinagogas andaluzas. A los 25 años de edad su familia y él llegan a asentarse en Egipto, donde comienza la segunda etapa de su vida.
Cuando Nietzsche hace referencia a Dionisio y a Apolo, no debemos pasar por alto algunas características arquetípicas o de sus respectivas personalidades. Los dioses griegos no son una simple explicación a fenómenos naturales, sino que además llevan consigo una proyección de lo humano, las sociedades occidentales tienen mucho del olimpo y nuestra propia vida tiene mucho de la Odisea.
El texto de Nietzsche sobre las transformaciones del espíritu versa sobre los tres momentos que el autor reflexiona como evolución del espíritu; en él se plantea el hecho de que el espíritu se somete a tres transformaciones, y las mismas pueden considerarse como sigue, a saber: Siguiendo al autor, el espíritu pasa por tres etapas; en primer lugar está la etapa del camello, aquí se representa el espíritu paciente, ese espíritu que gabela con lo más pesado, así como el camello, éste lleva su carga hacia el desierto.